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domingo, 15 de abril de 2018

Historias de Roubaix

El pasado domingo se celebró una de las carreras ciclistas más bonitas del año. El monumento de los monumentos, la Paris-Roubaix. Como todos los años sus doscientos cincuenta y muchos kilómetros depararon multitud de momentos épicos para recordar. He aquí algunos de ellos.


El que llegó primero. Por fin ganó Pitera Sagan en el velódromo de Roubaix. Tras unas cuantas ediciones de mala suerte y sinsabores el bravo ciclista eslovaco parece que dio con la tecla adecuada. Sin mostrarse en exceso durante las primeras tres cuartas partes de la carrera decidió ponerse farruco a falta de algo más de cincuenta kilómetros de meta. Tras un buen rato de fuerte ritmo en cabeza de lo que quedaba de pelotón a cargo de la excelsa maquinaría Quick Step y de un ataque a modo de prueba de Gregorio, Pitera se puso farruco. No fue un ataque ni duro ni flojo, enchegó la moto y marchó para adelante con ritmo sostenido. Detrás gente pillada al contrapié se miraba desconcertada sin saber qué hacer. Para cuando quisieron ponerse a trabajar Pitera ya sacaba una ventaja considerable que supo administrar de manera sabia. Pitera jamás duda, el resto de mortales sí. Más allá de sus enormes huevos, la fuerte determinación de este héroe paticorto y con cara de trilero es su mejor arma.



El que llegó segundo. A menudo se dice que el segundo es el primero de los perdedores pero no siempre es así. Todo depende del cómo. En el caso de Silvan Dillier ser segundo en esta Roubaix es un éxito memorable. Plantarle cara a Sagan hasta la última curva del velódromo es una prueba de casta muy notable. No se enganchó como una lapa a su estela durante kilómetros para racanear un podio, no. Luchó la fuga inicial antes de empezar los tramos de adoquines, se trabajó junto a sus compañeros una renta de minutos holgada y para cuando todos ellos excepto Wallays fueron cayendo en combate tuvo los redaños suficientes para aguantar al Sagan desencadenado que les alcanzó, relevarle en muchos tramos, sufrir sus acometidas en tantos otros y disputarle la carrera al sprint. Fue un tanto patético escuchar como a falta de veinte kilómetros los comentaristas deportivos daban por segura su derrota a manos (o mejor dicho, a piernas) de Sagan. Sin tener en cuenta un pinchazo en mal momento o no digamos una caída que hubiera podido tener Pitera, a un mozo que ha hecho bailar su bicicleta durante 29 tramos de pavé en cabeza de la prueba ciclista más complicada hay que respetarlo. A sus pies monsieur Dillier.



El que llegó tercero. Nikki Terpstra debe de ser un tipo complicado. En 2014 en esta misma blog se cantaron loas y alabanzas a su victoria en solitario. Aparte de su ataque desbocado gustó y mucho su recogida del pedrolo que lo acreditaba como vencedor ataviado con gorreta "como un ciclista antiguo". A lo largo de estos años ha seguido ganando carreras de prestigio y labrándose esa fama de tipo raro. Y el domingo volvió a las andadas. A lo mejor era el más fuerte pero no supo jugar sus cartas. Dudó. Y Pitera, como se ha dicho, no. Cuando no había solución se dedicó a tirar del carro de los favoritos en pos de lo imposible y cuando vio que no habría manera de alcanzar la cabeza saltó de su grupo para adjudicarse el tercer cajón del podio en solitario. Al llegar a meta, con la cara llena de barro, sudor y mierda se acercó a la zona donde Pitera había aparcado su bicicleta. Para Nikki, un tipo con cara de luterano trabajador y aplicado, esforzado, diligente y un poquito psicópata había concluido la edición 2018 de Roubaix a la par que daba comienzo la edición 2019. Su cabeza ya bullía con las mil y una tretas que podía, y debía, pergeñar para alzarse con la victoria al año que viene. Cogió los tubulares de la bici de Pitera y aplicando una leve presión con sus dedos intentó adivinar los bares de las ruedas con las que el salvaje del trilero Sagan le había levantado la carrera. Su cabecita comenzó a procesar.



El que no pudo llegar. El ciclismo es uno de los deportes más duros. No sólo porque se exprima el organismo hasta límites insospechados durante mucho tiempo sino porque además entraña ciertos riesgos. Por desgracia uno de estos riesgos se ha hecho palpable y patente en los últimos años en demasiadas ocasiones. Tanto en marchas cicloturistas como en pruebas profesionales. Cuando no es por caída, es por atropello y cuando no por un fallo cardiaco pero el caso es que se ha hecho relativamente habitual ver o escuchar como un ciclista muere mientras intenta disfrutar de su pasión. Esta vez le tocó al bueno de Michael Goolaerts del humilde aunque corajudo equipo Willems Verandas. En el segundo tramo adoquinado cayó fulminado por un infarto. En esos tensos momentos en los que el pelotón se desgaja en mil pedazos con caídas múltiples por doquier ya pareció que su caída no era una más puesto que sacaba muy mala pinta tendido en el suelo. Fue reanimado y trasladado al hospital donde a la noche no pudo superar la crisis y falleció. Morir casi siempre es una desgracia pero con 23 años lo es aún más si cabe. Al día siguiente los informativos deportivos se llenaron de una interminable sucesión de imágenes del pobre chaval tendido en el suelo luchando por vivir en una clara muestra de mala ética periodística y de la catadura moral por parte de los editores de esos espacios. Hubo que rebuscar en twitter para encontrar a gente que recordara al pobre Goolaerts subido a una bici y disfrutando una semana antes en el Tour de Flandes en pleno Kapelmuur. Si existe un cielo ojalá sea algo así para el bueno de Goolaerts. Una subida infinita de pavé pedaleando alegre llevado en volandas por los gritos de la gente que lo flanquea. Descanse en paz.



Los hermanos que acabaron. En el ciclismo han sido y son famosas las sagas de hermanos  e hijos que han coincidido o se han sucedido en el pelotón profesional. Así a bote pronto surgen los Simon, los Planckaert, los Indurain, creo que los Lejarreta, los Gorospe, los Scleck... ahora más recientemente y con diferentes resultados pues los Nibali, los Sagan, los Herrada, los Izagirre, los Quintana... los Zabel, los Minali, los Roche... hay unos suecos, los Peterson (uno de ellos,Gösta, ganó un Giro y todo), que eran cuatro y en los años sesenta-setenta ganaron medallas mundiales y olímpicas en contrarreloj por equipos. El equipo sueco era la familia Peterson al completo, algo así como Bélgica cuando compite en atletismo en 4x400 y tres de los cuatro relevistas se apellida Borlee. Pues ahora en Francia está la familia Turgis. Anthony, Jimmy y Tanguy son profesionales. Son jovenetes, del '94, '91 y ¡¡¡'98!!! respectivamente. Tanguy tiene 19 añetes pues el zagal es de mayo. El común de los mortales con 19 años un domingo por la mañana está o clavando codos o durmiendo la mona. No hay muchas más opciones al respecto. Tanguy estaba corriendo la Roubaix. No la prueba junior, no. La gorda, la de los salvajes. No sólo tuvo las pelotas suficientes para colocarse en la línea de salida sita en Compiegnes sino que además terminó la prueba. Convirtiéndose en el más joven en lograr tal proeza desde el año 1939. Además lo hizo acompañado de su hermano Jimmy. Militan en diferentes equipos pero es de imaginar que llegado el momento los intereses comerciales se difuminaron para dar paso al mero interés fraternal. El hermano mayor llegando con el pequeño sin nadie más, en tierra de nadie, en las posiciones 42º y 43º a más de 12 minutos de Sagan. Tiene que ser una chulada acabar Roubaix con 19 años. Acabar Roubaix con 19 años acompañado de tu hermano tiene que ser ya la repanocha.




El que quiso terminar a toda costa. Evaldas Siskevicius es un modesto ciclista lituano del aún más modesto equipo Delko. Tropical Amissa Bongo, circuito continental francés, carreras en China y alguna aparición en Dauphine o París-Niza. Es parte del bagaje de este típico ejemplo de ciclista de segunda división que se deja los riñones en carreras no muy conocidas para ganarse el sueldo. Porque detrás de las grandes estrellas hay un amplio pelotón de anónimos esforzados cuya labor es bregar y ayudar a sus jefes de filas y no siempre en carreras de relumbrón. Siskevicius había hecho su faena el pasado domingo y circulaba en última posición con el coche escoba pegado al culo cerrando la carrera. En el tramo adoquinado del Carrefour del arbre tuvo problemas con su rueda trasera. Necesitaba cambiarla. A esas alturas de la película con el grueso de los aficionados huyendo en desbandada a sus casas después de haber visto a las estrellas el bueno de Siskevicius ni tan siquiera tenía un coche de asistencia. Su coche de equipo era parte del convoy de cola ya que tras averiarse iba cargado en una de las grúas que cerraban la carrera. Siskevicius lo tuvo claro. ¿Retirarse? No, jamás. Hizo parar al convoy de cierre, se subió al coche que estaba sobre la grúa, sacó una rueda, la cambió él mismo y continuó. Desde el coche escoba le fueron indicando que había ganado Sagan y que iba a llegar fuera de control. A Siskevicius le dio igual. Siguió. Y para cuando llegó a las puertas del velódromo de Roubaix alguien se apiadó de él abriendo las puertas que ya habían sido cerradas para que pudiera dar su vuelta de honor y cruzar la línea de meta. Si se busca la clasificación Evaldas Siskevicius aparece con un DNF. Did not finish. No terminó. O en el mejor de los casos un Fuera de control. Pero su gesto es de los que hacen grande a este deporte y a los locos que lo practican. Enorme Siskevicius, enorme Roubaix.


domingo, 24 de septiembre de 2017

Pitera Sagan se pone farruco otra vez. Sí, otra vez


Lo ha vuelto a hacer. Por tercer año consecutivo y por primera vez en la historia del ciclismo, Pitera ha ganado el mundial de fondo en carretera. Cualquier tipo de calificativo se queda corto para describir lo que ha hecho este portento del deporte. Quizás cuando seamos viejos podamos presumir de haberlo visto correr como ahora presumen los que vieron a Merckx, Ocaña, a Coppi o a Charly Gaul. Se podría despotricar, y mucho, acerca del trato otorgado al mundial por parte de nuestra televisión pública pero sería empañar la memorable victoria de este mito viviente del Deporte. No merece la pena. Porque la carrera no se ha podido ver en directo a través de la tele (aunque sí por internet de manera discontinua con un enlace que tan pronto emitía bicis como tenis) pero la hazaña de Pitera pervivirá en la memoria mucho más que esa lamentable cobertura. Pitera se alza de nuevo. El año pasado para ganar una carrera infame, este para reivindicar al ciclismo y a sí mismo tras su injusta expulsión en el pasado Tour de Francia. Es lo más grande que le ha pasado a este deporte desde hace muchísimo tiempo. Gracias una vez más. Gracias, Pitera.

sábado, 10 de junio de 2017

Buquiporra, el Giro 2017


Juanito es el ganador de la buquiporra del Giro 2017 con 7638 puntos. Escogió al primero y al segundo. Profesó la fe del jungelismo y del zakarinismo. Y apostó sus reales a las piernas de uno de los hermanos Yates (probablemente Adam pero podría ser el otro, seguro que se intercambian) y en Konrad. Tuvo el cuajo de confiar en Foliforov y en Modolo pero el gran acierto de escoger a Hirt. Enhorabuena. Luego se le dará cera pero de momento enhorabuena.

En segundo lugar, con 7334 mensajes terminó Héctor. Sí, mensajes. Recapitulemos. Héctor tenía un sueño o más bien una misión divina. Cierto día, hastiado por el incesante ritmo de mensajes estúpidos que veía crecer sin parar en el grupo de wasap de la Buquiporra decidió no volver a abrir el mencionado grupo hasta que la divina providencia le dictara lo contrario. Buscaba alcanzar los límites de la aplicación, o vaya usted a saber qué, y comprobar si a los 9999 mensajes no abiertos el wasap implosionaba o el Atleti ganaba una Champions. Su experimento no llegó a buen puerto. Y eso que se le había prometido la recompensa de que si alcanzaba un número de mensajes sin abrir superior al número de puntos del primer clasificado de la Buquiporra, se haría acreedor de una cena gratis. Pues bien, el día en que Tom Dumoulin tuvo que postrarse en cuclillas bajo un cartel raguñoso a hacer aguas mayores mientras las posibilidades de ganar el Giro se esfumaban el record de Héctor también se fue a la mierda. Un torrente de mensajes comentando la acción del holandés debió ofuscarle. Apretó donde no era, entró al chat 7334 mensajes después de empezar el gran reto. Vaya desde aquí un reconocimiento a su esfuerzo.

A punto de echar una buena femada
Completando las posiciones cabeceras, David y Jose con 7269 y 7251 puntos respectivamente. Con equipos calcados que parecen producto de la factoría de copy/paste Lemus, apostaron por Pinot en lugar de por el funcionairismo además de por el titán Gaviria. David se pegó medio Giro rajando de él. Que si indolente, que si despistado, que si tal y que cual. Y total que lo llevaba en cuatro porras pero aún así le dio cera durante toda la primera semana. 1219 puntacos del niño. Jose tuvo el cuajo de escoger al ilustrísimo Ti Llei y Ti Llei respondió con un puesto en el top20 y una etapa. Aún así me dejó solo en la defensa a ultranza del bueno de Ti Llei cuando los perros se abalanzaban contra él día sí día también. Respect for Ti Llei. Sin embargo tanto Jose como David cometieron un error de bulto. De bulto sospechoso llamado Dennis. Rohan Dennis.

Esta es vuestra gran esperanza (el de la izquierda)

El efecto Dennis
Dícese del efecto provocado por todo ciclista de cualidades mediocres, habitualmente proveniente de la esfera de la Commonwealth, y que motivado por algún hype mediático auspiciado por actuaciones deslumbrantes aunque esporádicas en carreras de pueblo en las que disputan tres y el de la guitarra el triunfo de esperpénticas etapas de kilometraje cercano a los dos dígitos, logra la admiración y el respeto, inmerecido, por un amplio sector de la afición. Cuando un matraco de este tipo se presenta a una carrera con cara y ojos pueden pasar dos cosas. Que complete la carrera lo cual es digno de respeto y admiración, esta vez sí, a años luz del líder perdido en la parte baja de la clasificación general. O que no complete la carrera por mil y una cuestiones deportivas y extradeportivas. Caídas, blancazos, cagaleras, forúnculos, picaduras de tábanos, positivos, pedir prestada una rueda a quien no se debe, desmantelamiento de organizaciones de distribución de viales de eritoproyetina, que si la abuela fuma, lo que sea. Y siempre será cuestión de la mala suerte. Y cada mes de enero cuando vuelva a resurgir el hype porque el matraco vuelve a volar en la carrera de pueblo de turno sus admiradores volverán a soñar con que ese chico puede ser top5 en algo que no sea dar vueltas a la manzana de su calle. Y volverán a tenerlo en cuenta de manera muy seria en sus proyectos porrísticos como si fuera el pilar sobre el que cimentar su triunfo. Y no será más que la puntilla que los acabe ajusticiando.

Ocho participantes de la Buquiporra escogieron a Dennis. Eligieron mal. Ocho de diecisiete lo cual es preocupante. Que Dennis estaba barato, vale. Que lo barato sale caro, también. Jose y David escogieron a Dennis y quedaron por detrás de Juanillo. Juanillo no escogió a Dennis, eligió bien. Ganó la porra.

Eligió... MAAAL
En posiciones intermedias de la clasificación nos encontramos un servidor, Frai, Joaquín, Dani y Miguelito. En todos los casos se aprecian las filias y fobias del personal de manera bastante clara. En mi caso una marcada presencia de gerifaltismo centroeuropeo y Rusilandia. El error se llama Nizzolo. El corazón decía Greipel o Gaviria. Las ansias por ganar una puñetera cena y la falta de escrúpulos decían Nizzolo. Pues toma.
Frai escogió su cuota habitual de frailismo consistente en Amador y en Fraile. Eran un 1 fijo en la quiniela. Falló con Dennis. Y falló en su ataque desmedido contra el bueno de Ti Llei acosándole sin razón hasta el punto de perder una cena. En una de esas apuestas que surgen de manera paralela sugirió de manera errónea que el titán Ti Llei no se metería entre los 20 primeros de la clasificación general. Perdió. Me debe una cena.

Ti Llei lo dio todo. Como siempre
Joaquín también hizo un equipo decente aunque se aprecian ciertas filias perniciosas del pasado. Meter a Gasparotto, Edmonson y Foliforov a jugar es confiar demasiado en la suerte. Son tres brindis al sol que le costaron muchas posiciones en la clasificación. Vamos progresando, Joaquín, pero a este paso terminamos confiando los dineros en Kudus.
Dani, una de las nuevas incorporaciones. Que se pensaba que era un friki del ciclismo (y de más cosas) y se ha dado cuenta de que tiene mucho que aprender. Hizo un equipo muy potente con gente practicamente desconocida que le rindió muy bien resistiendo a la perfección el efecto Casa Uge (al que se aludirá más tarde). Sin embargo erró en no confiar en la fe del dumoulinismo y enfangarse con Dennis.
Miguelito, otro friki acogido en nuestro seno. Nos untó el morro pero bien en la porra del Tropela llegando a ir muchas jornadas en posiciones de podio rodeado de irreductibles vascos entre más de diez mil participantes. El suyo era un equipo muy consistente para la primera semana como así se demostró pero se fue desinflando progresivamente. Tener a Geraint Thomas en sus filas le perjudicó de manera notable aunque de no haberse comido una moto el día del Blockhaus podría haberle hecho estar muy pero que muy arriba. Fue víctima del efecto Monfort.

El efecto Casa Uge
Juanillo se aprovechó del efecto casa Uge. Aquí se ha puesto a caer de un burro a Cochi y a Lemus por ser dos maestros del fusilamiento de equipos ajenos y del copy/paste. De poner las antenas a cada ocasión que fuera digno de recabar información y de sacar petróleo de situaciones insospechadas. Pues Juan los emuló con astucia. Con el equipo en el horno se presentó en las dependencias de casa Uge a rematar la faena. Escogió a su víctima y se puso a darle palique. Su víctima, acostumbrada a charrar con quien sea en las dependencias del mencionado establecimiento, no vio venir la jugada. Es más, le desveló no sólo el equipo que tenía previsto presentar sino las posibles variaciones que podían acontecer. Con esos datos estoy seguro que Juan remató. La jugada ganadora incluía los 4 fantásticos (Zaka-Dumo-Jungels-Funci) y las perlas centroeuropeas Konrad & Hirt. La víctima fui yo, no lo vi venir. En las mismas dependencias traté de convencer a Dani de que se dejara de Gibbons y Marezcko e hiciera un equipo más convencional. No hizo caso y no le fue mal.

En la parte intermedia de la clasificación encontramos a Lemus, Abi, Ali y Nacho.
Lemus volvió a sus orígenes más primigenios. Como se ve azotado por otro tipo de efecto casa Uge pero en tierras mañas y no tiene tiempo de subir al Barranqué a pegar la oreja en la barra de los bares a ver qué perla caza para su equipo se dedicó a tirar de oficio y a montar el equipo como hacía antaño. El italiano reviejudo que tan pronto puede ser Nibali como Antonio Conte o Buffon. El jovenacho tipo Formolo o Iaquinta... el holandés al que al elegirlo lo sentencia para los restos y que esta vez fue Mollema pero podría haber sido Van der Vaart... y luego ya el cupo de minorías étnicas del Báltico. Esta vez fue Kangert (otra víctima del efecto Monfort) pero podría haber sido Navardauskas o Stombergas. No le hace ascos a nadie. Y el gabacho de turno al que también lo sentenció. Esta vez le tocó a Geniez. Raro es que no cogiera ningún eritreo, eso sí.

Kangert topándose con una asíntota vertical a la altura de la huevera
Abi, el nuevo Cochi. Coger cuatro del Movistar tendría que ser ilegal. Y más para alguien que jugando al warhammer siempre se ha caracterizado por no ser un culoduro. Aquí al revés, confiar en que ganara el Giro el FuncioNairo y que reportara jugosos puntos a todos sus coequipiers. Esa táctica está anticuada, Cochi nos arrasó de esa manera hace un par de años pero el señor de Velogames ya se encargó de modificar las reglas para que tamaño dislate no volviera a ocurrir. Al menos le puso al equipo un nombre cojonudo: Neumáticos Giorgia.

Ali. Antes molaba. Uno ve el equipo y se pregunta qué le ha pasado a este hombre. Rohan Dennis, Molard y Haas. Realmente en otros tiempos el AliFactor los hubiera encumbrado al olimpo de los dioses. Rohan hubiera ganado dos etapas y hubiera sido líder hasta la última semana, Molard se habría metido en el top10 luchando por la montaña y Haas hubiera sido una mosca cojonera en todas las etapas con escapadas. Pero Ali ya no tiene el poder de hacer buenos los ciclistas que elige, ese poder en todo caso lo tiene ahora David. En tiempos más recientes el AliFactor les hubiera hecho morder el polvo de manera bastante surrealista. Ahora ni lo uno ni lo otro, simplemente los anula.

Nacho, teniendo en cuenta que no podía poner ni a Zubeldia ni a Samu Sánchez, hizo un equipo bastante decente. Se la jugó al holandés que no era pero no llevaba malas cartas. Lo que pasa es que poner toda la ilusión en la dupla Firsanov-Foliforov con 26 puntos en su haber roza lo obsceno.Jugársela el año pasado cuando Firsanov venía con los depósitos cargados de queroseno después de su viaje interestelar por el giro del Trentino pues pase. Pero este año ya se veía que esos cohetes estaban esbafados.

El efecto Monfort
Todo corredor que se halle en la zona de influencia de la función asintótica denominada lim f(Monfort) = 16 será desplazado de la clasificación de muy diversas formas. El Universo conspirará para ello colocando motos de carabineri, señales de tráfico a la altura de la huevera o dramáticos blancazos en el devenir de los corredores.
Esta, en tiempos, verdad inmutable del Universo se ha visto perturbada durante la última semana de competición. Si bien en las dos primeras Landa, Thomas o Kangert pudieron dar fe de dicha ley porque se la encontraron de morros en su penoso transitar por carreteras italianas, la última semana contempló la subversión de los pilares que hasta ese momento sustentaban la civilización occidental tal y como la conocíamos.

Maxime XVI el Predecible, ese hombre cuadriculado donde los hubiera sometido sin remedio a la tiranía de una función límite asintótica desafió el orden universal establecido. En un tour de force jamás conocido por su parte consiguió terminar en la posición 13ª de la clasificación general tras coquetear seriamente con el top10. Una de dos, o se le ha abierto el mundo por fin y estamos ante el ascenso imparable de Maxime hacia la cima del ciclismo internacional o ha dado la vuelta al universo como si fuera un calcetín trayendo el Upside Down a este lado. Así pues cuidado con el Demogorgon que igual anda por ahí suelto.

Monfort en el upside down a punto de liberar al demogorgon
La parte baja de la clasificación la conforman Truli, Cochi, don Julio, Pedro y Javi.
El equipo de Truli empieza muy bien para irse descomponiendo como las tripas de Dumoulin. Segundo y tercero de la general, el Yates de turno y los dos italianos bregadores que pueden sacar una etapa y poco más. Un sprinter que no sube ni la rampa del garaje de su casa y otro italiano viejo como el gramen para rematar con Joseph Lloyd Dombrowski de todos los santos más conocido por sus experiencias nocturnas en los prostíbulos donde la organización tiene a bien hacerle dormir que por su desempeño en carrera. Quedó el 69 de la general y se enorgulleció de ello lo cual habla bien a las claras del tipo de ciclista con el que se jugó los cuartos Truli.

Cochi, más o menos el mismo equipo que Truli salvo que escogió a un sprinter con cara y ojos. A partir de ahí el drama. Se posiciona con fuerza para conseguir el gran premio Panini pero nada más. Sólo le faltó caer víctima del efecto Dennis. Confiemos en que para el Tour vuelva por sus fueros y recopile información de las más diversas formas ya sea con los mensajitos o los terceros grados en la barra de algún bar.

Julio apostó por una pareja de escaladores como Henao el pequeño y Firsanov que lo hundió en la miseria. El resto de potros sin ser malos no lo hicieron de manera espectacular. No escogió a su corredor fetiche, Vicioso. Seguro que este hecho le perjudicó. Para próximas ediciones de la buquiporra lo volverá a coger y además de ganar el premio de mejor aragonés nos pulirá algún premio más como en la última Vuelta.

Pedro. Teniendo al primero y al segundo de la general final, al Yates de turno y a Ti Llei ¿qué podía salir mal? Pues todo lo demás. Inenarrable lo de la pareja Didier-Bonnett yendo de la mano con Rojas. Cuando eliges a un tío cuyo nombre traduce el google como "Del Capó", muestras el equipo al resto y nadie conoce a "Del Capó" pues es normal. Cuando quitas el traductor y aparece "Bonnett" en su lugar y la gente sin saber quien carajo es ese tipo, sospecha. No has escogido muy bien.

Javi. Último. Lo tiene merecido. Por confiar en el funcionairismo, en un tipo con tan mala suerte como Krispis, en el landismo y el conformolismo-cloroformolismo, en el viscontegoismo y en un tipo como Zeits que va mandando a tomar por culo a los aficionados que se apretujan en las cunetas de los puertos. Y por llamar de manera gratuita "caramono" a la señora de Gallopin. Cualquier día bajará de las tierras fovanas a calzarnos un par de sopapos porque no hacemos más que darle leña via wasap con Ti Llei, con el matraco de Dennis, con RichiPorrrr, con su amado Gregorio (obsérvese como BMC engloba para este hombre todo lo bueno y lo malo encarnado como ciclista), con la vida moderna y con todo lo que sea motivo para ponerlo de mal café. Pero hasta entonces ahí queda eso.

Para Javi con amor

El efecto Dumoulin-Cochilin

Cochi ya marcó el camino hace tiempo de cómo debe ejecutarse una evacuación eficiente en plena ascensión. Los pormenores de dicha proeza no deben analizarse en esta blog pero los lectores que conocen los detalles coincidirán en que el ganador del Giro se marcó en plena ascensión al Umbrailpass un cochilín de campeonato. Una cosa es hacer un demaré o un sagan y parar a defecar en un establecimiento, caravana o cualquier sitio a resguardo que tenga un cagadero medianamente decente. Luego ya está hacer un schuster que es lo mismo pero sin puerta y sin papel pero eso ya vuelven a ser cuestiones que no atañen a la temática de la entrada. Pero cagar en tierra ante tal eventualidad sólo está al alcance de los más grandes, Dumo & Cochi. Esa parada no fue impedimento para alzarse con la victoria ante el antaño elegido para restituir el equilibrio de la Fuerza. El FuncioNairo, Anaquin-tana o cómo se le quiera llamar. Si Dumo fue eficiente cagando, Nairo se ha hecho eficiente atacando. Antes lo hacía en la base de los puertos y sin mirar atrás. A veces ganaba. Ahora lo hace de uvas a peras y con remilgos. A veces gana. Más o menos consigue lo mismo, se debe de cansar menos y como digo se ha hecho más eficiente. Dentro de veinte años la gente recordará cuando atacaba como si no hubiera mañana, de los ataques que se casca últimamente esperemos desterrarlos de la memoria lo antes posible para ocupar la mente con cosas más agradables.


El bueno de Tom pegó una cagada de libro subiendo Umbrailpass pero estuvo a punto de cagarla otra vez rompiendo de un codazo la piñata de la buena de Stefania. Por suerte la chica esquivó el golpe y se lo tomó muy bien

Clasificaciones secundarias virtuales

Gran premio Santo Thomas de Gendt
El participante con más seres exclusivos similares a nuestro estimado Tomaser es Pedro. Se le augura un gran porvenir en este aspecto dada su inclinación por elegir ciclistas que no los conocen ni en su casa a la hora de comer. Sin embargo por la calidad del fichaje efectuado ya que le hizo mucho más fácil la victoria hay que hacer mención de Juanito con su flamante checo Hirt.

Premio Timostar
De manera destacada encabeza la clasificación timofónica el bueno de Abizanda con cuatro compromisarios de las huestes de Alierta. Nada más que añadir. Usted sabrá.

Trofeo Panini
Enconada lucha por conseguir el trofeo patrocinado por La Scognamiglio por parte de la pareja Cochi&Truli. Por el momento Cochi se alza con la primera posición teniendo a cinco italianos en sus filas.

Anillo de Mordor
Un anillo para unirlos, dominarlos y someterlos a casi todos. Frai, Dani, Miguelito, Abi, Nacho, Cochi, Julio, Pedro y Javi. Todos con una elección de las oscuras tropas mordorianas Sky. Vender su ya de por si depauperada alma por dinero o una cena es tolerable hasta cierto punto. Ustedes sabrán.

Grand Prix Boulangerie
Dos grandes francófilos luchan de momento por alzarse con el premio de una napolitana en la boulangerie de Saint-Lary el día que tengan a bien cruzar la frontera. Se trata de Pedro y la Alimaña.

Certificado de españolía
Abizanda mata dos pájaros de un tiro y además de ser el más timofónico se postula como gran defensor de la amada patria de entre los irredentos antipatriotas que concurren en esta porra.

Premio Astaná
Descafeinado premio después de que Nibali abandonara la escuadra kazaja y el pobre Scarponi se nos fuera de este mundo. Sin embargo en consideración a estos dos caballeros y a la ilusión de Cochi por este equipo se ha de mantener el mencionado premio. Por el momento lo lideran Julio y Trell con dos elecciones astaniles.

Trofeo Espigado gerifalte centroeuropeo
Premio muy disputado entre los buquiporristas ya que todos han optado por alguna elección de esas extrañas tierras donde comen salsas de leche agria, jengibre a espuertas y cenan a la hora de la merienda. Con cinco espigados gerifaltes comando la clasificación por delante de Juan y Lemus que cuentan con cuatro centroeuropeos.

Gran premio Pupas
Otro premio muy repartido entre los widowmakers que pululan en la porra. Con cuatro, repito, cuatro bajas por barba en su equipo de nueve ciclistas lideran esta funesta clasificación Dani, Miguelito y Lemus de profesión extorsionadores profesionales. La nata del año de momento para el bueno de Kangert quien sufrió toda la virulencia del efecto Monfort en sus partes nobles.

Gran Trofeo Algarada del año
Como novedad para esta edición 2017 se propone este premio para aquel participante que se exprese de una manera más abyecta a la hora de intentar alzarse con la victoria. Se propone como candidatos a:

Héctor y su encomiable esfuerzo al intentar alcanzar el límite de mensajes sin leer en un grupo de wasap.
Frai por su enconada inquina hacia Ti Llei, jugarse una cena en relación al incuestionable rendimiento de ese hombre y encima perderla en el último momento de manera miserable.
Truli por ser el único que llegó a Milán con el nueve intacto y aún así quedar entre los cinco últimos. Tiene que ser un equipo bien malo para lograr tal heroicidad.

Accesits especiales para Pedro por elegir a "Del Capó" y a Javi por perpetrar semejante selección y encima, ya que la haces al menos que sirva de algo, quedar último.

Para la carrera esa que hacen en julio en Francia y que en tiempos molaba, más y mejor.




lunes, 17 de octubre de 2016

Pitera Sagan se pone farruco otra vez

A quién se le ocurre hacer un mundial de ciclismo donde Cristo (o Mahoma en este caso) dio la última voz. Pues a los mismos que hacen soberanos esfuerzos por cargarse el deporte más bonito del mundo, el señor presidente del máximo organismo competente en la materia y sus secuaces y adláteres. Con unas temperaturas propias de la disputa de carreras de camellos y en un circuito la mar de bonito y que todo buen aficionado recordará por los siglos de los siglos el salvador del ciclismo actual se puso otra vez farruco.

Del aprecio por el señor Pitera se ha hablado largo y tendido en esta blog, sin embargo todos los calificativos se quedan cortos para alabar a esta bendición para el ciclismo. Vayamos por partes. No contentos con otorgar la prueba vía chaquetazo a un país con nula tradición ciclista, cosa bastante comprensible dadas las temperaturas que tienen que sufrir todo el año, y que se pudo comprobar viendo el furor con el que se vivieron todas las pruebas en las desiertas avenidas por las que transcurría la carrera, la organización competente en la materia amagó con recortar la prueba hasta una distancia propia de marcha cicloturista. Se cernía la hecatombe, el maillot arcoiris en manos de un cualquiera.

En estas que la organización competente en la materia decidió en última instancia no cercenar la prueba y enviar a los sufridos ciclistas al interior del desierto para afrontar la totalidad de los kilómetros. A ver, ambas decisiones eran una cagada. Desde el momento en que otorgas un mundial de ciclismo (de carretera) a un país en el que la temperatura se puede ir a los 45º con una humedad salvaje quiere decir que tus capacidades como gestor de estos eventos son nulas debido a que tu ansia por el dinero es inaceptable para tal menester. Se te ve demasiado el plumero. Así que una vez te has vendido de manera descarada al mejor postor o capas el recorrido porque hace mucho calor (oh, sorpresa) o envías a la gente al inframundo a tostarse.

Los enviaron al tostadero. En ese desierto da la casualidad de que también sopla el viento, único elemento de interés que podía jugar un papel determinante en este esperpento. Porque si lo piensan detenidamente de no ser por el viento y el calor el recorrido no tenía ninguna diferencia con aquellos "mundiales oficiosos" que se disputaban en todos los barrios de bien (barrios de bien, no barrios bien, que no es lo mismo) los críos de ocho a doce años pertrechados de una GAC destartalada y una BH sin frenos. Dando vueltas y más vueltas a la manzana en un recorrido completamente llano durante toda la tarde. Pues eso era el mundial de Qatar.

Eso era hasta que empezó a soplar el viento. Y Bélgica, esa selección que causa envidia desde el plantel que tiene hasta su maillot, hizo lo que tenía que hacer. Provocar el corte en el pelotón y separar el polvo de la paja. Los zagales de Gregorio y el tío Boonen se fueron para delante con un grupo de italianos, algún británico, un par de holandeses, australianos y noruegos... ningún español... un marroquí, un eritreo y tres eslovacos. Pitera fue el último en entrar en el corte. Se estaba poniendo farruco.

A pesar de que restaban unos cien kilómetros para llegar a meta y que detrás el grupo era mayor al que transitaba delante pasó lo que otras muchas veces, que las ganas y la calidad se impusieron y los amigos belgas fueron haciendo camino junto a los eslovacos e italianos.

Salieron del desierto y volvieron al otro desierto urbano. El público era el mismo. Ninguno. Y comenzaron a dar vueltas como en aquellos mundiales oficiosos que se celebraban en barrios como la Cooperativa. Los belgas se dedicaban a ir a todo tren para impedir todo riesgo de fuga, algo esto último bastante improbable debido al maravilloso perfil con el que deleitó a la afición la organización competente en la materia ya que era imposible que alguien saltara del grupo no antes de dos kilómetros a meta.

Se cernía de nuevo la catástrofe. Se consumían las vueltas y cada vez estaba más claro que la cosa se iba a decidir al sprint. Nizzolo, Viviani o Cavendish se podían alzar con el mundial. Aquí ya entramos en temas subjetivos pero los dos primeros no son más que velocistas de segundo nivel (basta ver su palmarés) y el tercero es un marrullero. Y el mundial en mi opinión lo tiene que ganar un capo o un desconocido/segunda espada tras acción esplendorosa o piteril. O Bugno poniendo lo que hay que poner encima de la mesa o un Freire de la vida viniendo de la playa y haciendo una cosa como la de Florencia en el 99. A falta de dos kilómetros para el final y como estaba cantado saltó Terpstra, entre el perro de presa Jürgen Roelandts señor de los vientos y las tempestades y don Gregorio Van Avermaet secaron el intento de fuga.

Bélgica parecía apostar por el sprint del tío Boonen. Horror. Boonen ha sido capitán general con mando en plaza pero tiene sus añitos ya. Jugarse el todo por el todo contra Cavs, Pitera, los noruegos Kristoff y Boasson Hagen, Bling Matthews y hasta si me apuran el amigo Nizzolo en un día inspirado... malo. Quedaba kilómetro y medio.

Entonces saltó el otro holandés, Leezer, abrió hueco. Se la puso a huevo a Roelandts señor de los adoquines y las tormentas o al bueno de Gregorio para que saltaran tras él. Bélgica de lo malo ataba la plata y si alcanzaban a Leezer y se lo jugaban al sprint ambos serían más rápidos que el holandés. Pero no, Bélgica seguía apostando por el sprint y puso a Roelandts señor de Gante-Wevelgem en modo de perro de presa para atajar la fuga y lanzar el sprint. Como no podía ser menos lo logró.

Se lanzó el sprint. Se cernía la catástrofe. El espigado gerifalte centroeuropeo Boonen encabezó el embalaje con un rendimiento francamente positivo. Pitera avanzaba en posiciones retrasadas con Cavs, el favorito de la organización competente en la materia,  a su rueda. Se mascaba la tragedia. Entonces, Pitera se puso muy pero que muy farruco. Por un foricachón francamente sorprendente rebasó a Nizzolo pegándose a las vallas en acción propia de dibujos animados. El camino a meta quedaba bastante libre si era capaz de pegar cuatro zapotazos más a los pedales. Por su parte Cavs, como en esos libros juveniles de "elige tu propia aventura" eligió el camino opuesto a Pitera para avanzar posiciones. Casi frenando para no comérselos adelantó a dos contendientes. Pero ya era tarde, Pitera avanzaba hacia la gloria. Pitera era campeón del mundo. Cavs aporreando de manera macarra la bici, segundo. El tío Boonen dándose con un canto en los dientes, tercero.

Una vez más Pitera se puso farruco y acudió al rescate. Alegrémonos por tenerlo en el pelotón. Y el infausto, y esperemos que lejano, día en que este santo varón decida poner fin a su andadura profesional alegrémonos también por haber contemplado en plenitud las aventuras de semejante portento. Gracias, Pitera.


viernes, 29 de julio de 2016

Buquiporra 2016, la cosa esa que discurrió por carreteras francesas

Desde que tengo uso de razón viendo carreras ciclistas no recuerdo un Tour de Francia tan sumamente horrendo como el perpetrado este año. Si acaso alguno de aquellos vencidos por el Innombrable y posteriormente anulados por la organización pero como no existen para la Historia o al menos no figura ganador alguno de aquellas charlotadas pues como si no hubieran ocurrido. Así pues el Tour 2016 es la mayor ponzoña que recuerdo desde el año 1987 donde un irlandés al borde la lipotimia birlándole la carrera a Perico constituye uno de mis primeros recuerdos de tan sacrosanta carrera venida a menos por la indolencia de bastantes de los pedaleadores (me niego a denominarlos ciclistas) que deambularon desde Mount Saint Michel a Paris.

A nivel de Buquiporra pues la cita ha deparado diversión, cómo no lo va a hacer una carrera en la que un día se cae el arco del último kilómetro, otro una vaca embiste a dos espectadores, otro el líder de la carrera se pone a buscar pokemon go (el plural es así, es pokemons o pokémones; go, goes, go's; una ordenanza del ministerio de Industria al respecto, ya). Como esperpento ha cumplido su función pero comparar esta carrera con la Gante Wevelgem es como comparar Goya con Dalí o Beethoven con Juan Magán. Que no hay color. Así pues a continuación se va a intentar analizar lo deparado en la Buquiporra sin entrar en demasiadas descalificaciones personales. Para lo grueso pues ya se sabe que siempre quedará el wasap y la tertulia de bar con aspavientos y profusión de adjetivos calificativos para algunos integrantes del pelotón.


LOS QUE HICIERON EL EQUIPO CON CABEZA

Nachete: 7544 puntos, el pitera navalero es un hombre práctico y pausado. Las filias y las fobias las deja para otros temas y es de los que hace el equipo con cabeza y con tiempo. Sólo así se entiende que sea uno de los dos únicos casos que escogió a Froomito pokemon go. 

Corre trescientos metros más y eclosiona el huevo de Pikachu
El otro fue Truli y aún así se hundió en la clasificación por motivos por los que más tarde se le lapidará de manera gratuita. Pues eso, Nachete es un tipo pragmático y a pesar de rozar el abismo eligiendo a uno de los hermanos Izagirre (que a pesar de estar 20 días de carrera haciendo labores de aguador y poco más todavía tuvo la vergüenza de sacarse una escapada el penúltimo día para ganar la etapa) pues hizo lo que se espera de una mente racional.. Juntar al más que posible ganador con Pitera Sagan. A partir de ahí casi se puede realizar la combinación más rocambolesca posible que se tendrán muchas posibilidades de erigirse en vencedor. Si en una de esas pedradas se escoge a Santo Thomas de Gendt y los astros se alinean para que en una de sus escapadas (porque este titán siempre se escapa) coja y gane la etapa además de enfundarse durante días el maillot de la montaña... pues se tiene la porra en la buchaca y de manera muy merecida. Enhorabuena.

David: 7075 p, el rey de las porras derrocado víctima de sus filias y fobias. Este es un hombre incapaz de escoger ningún integrante de la guardia pretoriana de Froomito pokemon go. Ni por supuesto al gran líder del Sky. Quizás en próximas ediciones reconsidere la decisión o al menos deje de elegir al número uno del combinado timofónico especializado en acaparar clasificaciones por equipos. ¿Para qué? para no ganar. Y encima, para que durante el último fin de semana de carrera el router de casa le petara de mala manera dejandole sin conexión a la red. Libra por libra el equipo de David es mejor que el de Nachete con la mención especial del inefable don Gregorio Van Avermaet pero adolece del vencedor final de la ronda. 


O en su defecto del segundo clasificado. En su lugar aparece en la nómina el tercero de la clasificación a cuenta de un fabuloso butrón en la cuenta de créditos. Sueñoamarillo no ha sido rentable, ni mucho menos, en esta ocasión. Menuda pesadilla.

Ali: 6741 p, otro hombre sin moral alguna capaz de venderse como una rata por dos cervezas y, no digamos, por una cena en el Gran Hotel. Tocando todos los palos tan pronto se aferra al buen gusto y la decencia eligiendo a Turrón de chocolate Cucard como se lanza de cabeza por el sumidero para aferrarse a la etapita de rigor del señor Cummings. Acierta con el corajudo Romané Bardet y se estoza de manera clamorosa con Thibito Pinot. 

Ojo cuidao, un Clefairy enmedio de la pokeparada
Es un ser de amplios contrastes que así y todo permanece fiel al saganismo del que ninguna persona decente debiera apartarse jamás. Ali tiene sus defectos pero ese no es uno de ellos.

Juanito: 6568 puntos, o como eligiendo a Wilco se puede llegar a ser incluso cuarto. Porque poner de jefe de filas a un tío que sabes que va a terminar en alguna margen o perdido en la general a hora y media del primero es para echarle valor. 


Pero por otro lado acierta segundo y acierta el cuarto puesto de Fragatas siendo el único en toda la buquiporra en escogerlo, se aferra al saganismo como persona conservadora y decente que es. Y el dinero no malgastado en líderes de equipos cuyo principal objetivo es subir al podio de París con nueve maulas a ganar por escuadras lo distribuye con coherencia.

Nótese que los cuatro primeros escogieron a Pitera Sagan. Nótese que los cuatro primeros eligieron al tío Jarlinson.

El efecto Pantano: por efecto Pantano se denominará de aquí en adelante a todo aquel ciclista que tras cuajar temporadas de menos a más en las que pasa de ser conocido por su melódico nombre a ser un hombre de acción a más tarde pasar a ser un segunda espada de calidad, de buenas a primeras irrumpe en el panorama de los líderes para la general cuajando una soberbia actuación en una vuelta de cierto nivel. Dos semanas después es escogido por todo bicho viviente para su proyecto en el Tour (salvo los temerarios habituales o los que no han llegado a tiempo de poner la oreja en el momento adecuado en la barra de bar adecuada). Comienza el Tour y el interfecto no asoma la pateta ni pa dios. Pasa una semana, pasan dos semanas y a la tercera semana resucitó de entre los muertos. Ozil Izecson Pantano de Mediano. Ante los inenarrables pitidos que debía de sufrir en los oídos por toda una caterva de desalmados somontaneses apelando a su falta de gallardía el corajudo ciclista colombiano anduvo toda la tercera semana en trepidante escapada. El punto de inflexión fue el día de Andorra cuando llegó a meta a media hora del primero con un paraguas que se agenció, el muy canalla, a pie del último puerto. 

Se tuvo que buscar un paraguas porque le caían del cielo todo tipo de insultos e imprecaciones
Así es que un insulto proferido en el Somontano se propaga por la atmósfera hasta llegar a Andorra y provocar un total cambio de actitud. El efecto Pantano.


LOS QUE SE DEJARON LLEVAR POR LAS FILIAS Y FOBIAS

Abi: 5702 p, para el equipo que tenía muy arriba quedó este hombre haciendo gala de su legendaria potra. Dejando aparte el hecho de que abrazó la fe del dumoulinismo y en estos casos ya se sabe que la cosa nunca terminará bien, el caso es que eligió tres componentes de la escuadra telefónica incluido su emergente líder.

La bella Marion agasajando al santo
Escoger al santo Thomas de Gendt por otra parte le proporcionó un buen puñado de puntos para compensar las malas elecciones. Todo lo demás es igual, Abi lanzaría seis veces seis dados y sacaría treinta y seis seises a pesar de depositar su fe en Anacona. Que tío.

Cochi: 5590 puntos, cimentó su equipo en su parafilia kazaja, esta vez con el nombre de Fabio Aru. 

Don Fabio acabó la carrera más jodido que Patabanco
A partir de ahí luces y sombras con buenos aciertos y pedradas a ninguna parte. Al menos no traicionó al saganismo. Para todo lo demás pues hay que entender que son malas épocas para hacer porras de ciclismo. A Cochi ahora mismo no le vayan con estas historias que está demasiado ocupado con las pokeparadas, la creación de gimnasios pokemon en el parque de la Mina, los polvos estelares y la incubación de huevos de bulbasur. Incluso se rumorea que cazó un charmander dentro de un conocido pub de la localidad así como en un restaurante. Muy profesional.

Servidor: 5569 p, penoso. Despreciar el saganismo para conformar una ecléctica escuadra sin rumbo ni concierto liderada por sueñoamarillo y salvada in extremis por Romané. Un equipo sin alma en el que no figura ni Gregorio ni el santo de Gendt y en el que al menos tuve la decencia de incluir al tío Jarlinson. Qué vergüenza de selección rematada por la que iba a ser la gran perla de la carrera y se quedó en perlita. Qué desprecio al ciclismo, yo que hubo un tiempo en el que me manejaba con soltura en la confección de este tipo de porras y en las que ahora naufrago de manera estrepitosa. Como acto de contrición oraré a Pitera Sagan y prometo no volver a perpetrar semejante tropelía.

Sagan nuestro,

que estás en las fugas,
glorificados sean tus huevos;
venga a nosotros tu triunfo;
pedalea con furia tanto en el adoquín 
como en el sprint.
danos hoy nuestra escapada de cada día;
lucha cada carrera como si fuera la última,
desciende los puertos y
demarra en cada repecho con valor;
no nos dejes caer en el aburrimiento
y libranos del sopor. ¡Pitera!

-Tú sí que tienes huevos, Pitera
-Y más segundos puestos que tú, Poupou
Frai: por no reincidir en el pecado y para resumir, otro que hizo una mierda de equipo engañado por las promesas de triunfo provenientes de la empresa timofónica. Qué poderosa campaña de captación de adeptos han perpetrado este mes de julio. Cuántos contratos de portabilidad se avecinan, que te timen todos los meses pues pase pero que encima esos dineros vayan a parar a un equipo dirigido por Don Excusas pues no.


Frai, cuando quiera usted quedamos para ir a la tienda de móviles más cercana y cambiamos de compañía, y el carnet de socio del ibanesto timostar lo vaya tirando a la basura de una vez que ya ve para qué le ha servido. Que esto con Rodríguez Magro no pasaba.

Truli: ¿cómo puede ser que teniendo al primero y al tercero de la general final uno se hunda de tal manera? Pues se rellena el equipo con los hermanos Izagirre y Diego Rosa y apañado. 


Eso ya no hay dios que lo remonte. Y por si acaso se remata el conjunto con Albasini y no hay manera de hacer un puesto decente. Nótese que de la parte trasera de la clasificación el ochenta por ciento de los equipos tiene al señor Rosa.

El efecto Rosa: cuando Cochi, kazajo de pro desde su más tierna infancia porrística, no coge a este producto astanil, ¿por qué lo eligen cuatro incautos?. Es joven, italiano y debuta en la ronda gala. Si esa premisa ya ha sido una pesada losa para su espigado jerifalte centrosardo... ¿qué esperaban que hiciera el señor Rosa? Esta elección es un poco, retrotayendonos al pasado Giro, un poco Kudus. Bien es cierto que el italiano apunta mejores maneras y está más curtido pero hay que ver la propaganda que genera ganar una etapa de la vuelta al País Vasco cogiendo la bici en alto nada más cruzar la línea de meta. La gente se queda con el nombre del interfecto y luego cuando se ponen las cosas serias ni se le ve en carrera. 

NECESITAN MEJORAR:

Julito: la idea de contar con caramelos Majka, Pitera Sagan y Sueñoamarillo era muy buena. Montaña, regularidad y podio. 

Majka en su salsa. Si hubiera terminado así cada etapa tampoco hubiera pasado nada, con suelta de vaquillas para rematar
Pinot te fastidia el plan con su inconsistencia en vueltas de tres semanas. Haces uso del efecto Rosa para empeorar más las cosas y terminas eligiendo gente que al final de la carrera no habrá salido ni un minuto por la tele. Y encima cometes el pecado de ser el único que elige a Rui Costa que ya lleva los suficientes años avisando de que esos créditos es mejor colocarlos en otro potro.

Héctor: necesita mejorar pero progresa adecuadamente después de su fracaso en el Giro. Y hay que decir que tiene buen gusto ya que su nómina la conforman gente atacante y hasta un lottojumbo que no está permanentemente por los suelos. Para eso ya se cae el resto de los seleccionados, menudo asesino este Héctor. Dumoulin, escafoides. Navarro, piñazo. Mollema, piñazo y meada por parte de la organización. 


Y Contador, doble revulcada por el asfalto antes, después y durante de el mayor de los desprecios ofrecido por Tinkoff. Al menos a Romané y al Santo los dejó sanos.

José Luis: ni saganismo, ni froomismo-pokemonismo, ni pantanismo, ni efecto Rosa. ¿Usted en qué cree, caballero? ¿en el landismo? 


Madre, qué rufián. Hizo un equipo a la contra. Pero una contra que ni el Sevilla de Luis Aragonés. Como diría el excelentísimo señor Broto "candeletismo es difícil, volteretismo más". Y usted ha querido dar volteretas sin controlar las candeletas. Dumoulin es un pupas, Alafilipo debutante, Aru debutante, Landa debutante y machaca del líder, Gallopin esposo de la bella Marion y bastante faena tiene ya. Con esos mimbres es imposible. ¡Imposible!

Joaquín: ¿y usted? Saganismo, efecto Rosa, efecto Pantano y sueñoamarillo. Se aferra al contadorismo y al coppelismo (si es que esto último existe). 

Tú ves tirando que te espero arriba
Es un mérito enorme quedar en penúltima posición contando con Sagan en sus filas. Y con Pantano. Y hasta con Quintana que aunque no ha sido rentable puntos ha hecho. Pero todo lo demás es de traca. Joaquín, le propongo dejar de ver ciclismo hasta febrero del año que viene a ver si de esa manera recuperamos un poco el buen juicio que algún día tuvimos. Es que esto ya no es normal.

Lemus: pues no tenía un equipo tan malo como para quedar último. Más horrible es el de Joaquín o el de José Luis. Y si me apuran el de Abi o a toro pasado el mío.Pero como toca meterse de manera gratuita con este hombre vamos allá. Junto a Manuel verifica la teoría de los equipos hechos al calor de la barra de un bar. Váyase usted a saber en qué momento saldrían de mi boca las palabras "Balito Sepúlveda" pero hete aquí que estos dos sagaces detectives de la Stasi almacenaron dicha información para la confección de sus equipos. En la carrera italiana pasó con Kudus y ahora con Sepúlveda. A partir de este momento sepan ustedes que se comenzarán a dar nombres de posibles candidatos para la Vuelta. Fiense de todos y cada uno de los que se vayan diciendo.


P.D. esperemos que este Tour acabe siendo como esos malos tragos de los que uno se olvida al cabo de unas semanas o unos meses. Que sea como esos "no volveré a beber cubatas" cuando se tiene la cabeza como un ternero el lunes en la oficina. O un "no volveré a subir el Tourmalet" cuando llegas a la cima con la bici con el cuerpo hecho un escombro. O un "no volveré a zampar un chuletón de kilo" cuando la andorga está a punto de explotar. Tengo la firme esperanza en que habrá un día en que sueñoamarillo saldrá de su letargo telefónico y atacará en un Tour de Francia. Algún día lo veremos, no se sabe de qué año  o a sueldo de qué equipo pero lo veremos. Y ese día el ciclismo será un poquito mejor.


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