sábado, 10 de junio de 2017

Buquiporra, el Giro 2017


Juanito es el ganador de la buquiporra del Giro 2017 con 7638 puntos. Escogió al primero y al segundo. Profesó la fe del jungelismo y del zakarinismo. Y apostó sus reales a las piernas de uno de los hermanos Yates (probablemente Adam pero podría ser el otro, seguro que se intercambian) y en Konrad. Tuvo el cuajo de confiar en Foliforov y en Modolo pero el gran acierto de escoger a Hirt. Enhorabuena. Luego se le dará cera pero de momento enhorabuena.

En segundo lugar, con 7334 mensajes terminó Héctor. Sí, mensajes. Recapitulemos. Héctor tenía un sueño o más bien una misión divina. Cierto día, hastiado por el incesante ritmo de mensajes estúpidos que veía crecer sin parar en el grupo de wasap de la Buquiporra decidió no volver a abrir el mencionado grupo hasta que la divina providencia le dictara lo contrario. Buscaba alcanzar los límites de la aplicación, o vaya usted a saber qué, y comprobar si a los 9999 mensajes no abiertos el wasap implosionaba o el Atleti ganaba una Champions. Su experimento no llegó a buen puerto. Y eso que se le había prometido la recompensa de que si alcanzaba un número de mensajes sin abrir superior al número de puntos del primer clasificado de la Buquiporra, se haría acreedor de una cena gratis. Pues bien, el día en que Tom Dumoulin tuvo que postrarse en cuclillas bajo un cartel raguñoso a hacer aguas mayores mientras las posibilidades de ganar el Giro se esfumaban el record de Héctor también se fue a la mierda. Un torrente de mensajes comentando la acción del holandés debió ofuscarle. Apretó donde no era, entró al chat 7334 mensajes después de empezar el gran reto. Vaya desde aquí un reconocimiento a su esfuerzo.

A punto de echar una buena femada
Completando las posiciones cabeceras, David y Jose con 7269 y 7251 puntos respectivamente. Con equipos calcados que parecen producto de la factoría de copy/paste Lemus, apostaron por Pinot en lugar de por el funcionairismo además de por el titán Gaviria. David se pegó medio Giro rajando de él. Que si indolente, que si despistado, que si tal y que cual. Y total que lo llevaba en cuatro porras pero aún así le dio cera durante toda la primera semana. 1219 puntacos del niño. Jose tuvo el cuajo de escoger al ilustrísimo Ti Llei y Ti Llei respondió con un puesto en el top20 y una etapa. Aún así me dejó solo en la defensa a ultranza del bueno de Ti Llei cuando los perros se abalanzaban contra él día sí día también. Respect for Ti Llei. Sin embargo tanto Jose como David cometieron un error de bulto. De bulto sospechoso llamado Dennis. Rohan Dennis.

Esta es vuestra gran esperanza (el de la izquierda)

El efecto Dennis
Dícese del efecto provocado por todo ciclista de cualidades mediocres, habitualmente proveniente de la esfera de la Commonwealth, y que motivado por algún hype mediático auspiciado por actuaciones deslumbrantes aunque esporádicas en carreras de pueblo en las que disputan tres y el de la guitarra el triunfo de esperpénticas etapas de kilometraje cercano a los dos dígitos, logra la admiración y el respeto, inmerecido, por un amplio sector de la afición. Cuando un matraco de este tipo se presenta a una carrera con cara y ojos pueden pasar dos cosas. Que complete la carrera lo cual es digno de respeto y admiración, esta vez sí, a años luz del líder perdido en la parte baja de la clasificación general. O que no complete la carrera por mil y una cuestiones deportivas y extradeportivas. Caídas, blancazos, cagaleras, forúnculos, picaduras de tábanos, positivos, pedir prestada una rueda a quien no se debe, desmantelamiento de organizaciones de distribución de viales de eritoproyetina, que si la abuela fuma, lo que sea. Y siempre será cuestión de la mala suerte. Y cada mes de enero cuando vuelva a resurgir el hype porque el matraco vuelve a volar en la carrera de pueblo de turno sus admiradores volverán a soñar con que ese chico puede ser top5 en algo que no sea dar vueltas a la manzana de su calle. Y volverán a tenerlo en cuenta de manera muy seria en sus proyectos porrísticos como si fuera el pilar sobre el que cimentar su triunfo. Y no será más que la puntilla que los acabe ajusticiando.

Ocho participantes de la Buquiporra escogieron a Dennis. Eligieron mal. Ocho de diecisiete lo cual es preocupante. Que Dennis estaba barato, vale. Que lo barato sale caro, también. Jose y David escogieron a Dennis y quedaron por detrás de Juanillo. Juanillo no escogió a Dennis, eligió bien. Ganó la porra.

Eligió... MAAAL
En posiciones intermedias de la clasificación nos encontramos un servidor, Frai, Joaquín, Dani y Miguelito. En todos los casos se aprecian las filias y fobias del personal de manera bastante clara. En mi caso una marcada presencia de gerifaltismo centroeuropeo y Rusilandia. El error se llama Nizzolo. El corazón decía Greipel o Gaviria. Las ansias por ganar una puñetera cena y la falta de escrúpulos decían Nizzolo. Pues toma.
Frai escogió su cuota habitual de frailismo consistente en Amador y en Fraile. Eran un 1 fijo en la quiniela. Falló con Dennis. Y falló en su ataque desmedido contra el bueno de Ti Llei acosándole sin razón hasta el punto de perder una cena. En una de esas apuestas que surgen de manera paralela sugirió de manera errónea que el titán Ti Llei no se metería entre los 20 primeros de la clasificación general. Perdió. Me debe una cena.

Ti Llei lo dio todo. Como siempre
Joaquín también hizo un equipo decente aunque se aprecian ciertas filias perniciosas del pasado. Meter a Gasparotto, Edmonson y Foliforov a jugar es confiar demasiado en la suerte. Son tres brindis al sol que le costaron muchas posiciones en la clasificación. Vamos progresando, Joaquín, pero a este paso terminamos confiando los dineros en Kudus.
Dani, una de las nuevas incorporaciones. Que se pensaba que era un friki del ciclismo (y de más cosas) y se ha dado cuenta de que tiene mucho que aprender. Hizo un equipo muy potente con gente practicamente desconocida que le rindió muy bien resistiendo a la perfección el efecto Casa Uge (al que se aludirá más tarde). Sin embargo erró en no confiar en la fe del dumoulinismo y enfangarse con Dennis.
Miguelito, otro friki acogido en nuestro seno. Nos untó el morro pero bien en la porra del Tropela llegando a ir muchas jornadas en posiciones de podio rodeado de irreductibles vascos entre más de diez mil participantes. El suyo era un equipo muy consistente para la primera semana como así se demostró pero se fue desinflando progresivamente. Tener a Geraint Thomas en sus filas le perjudicó de manera notable aunque de no haberse comido una moto el día del Blockhaus podría haberle hecho estar muy pero que muy arriba. Fue víctima del efecto Monfort.

El efecto Casa Uge
Juanillo se aprovechó del efecto casa Uge. Aquí se ha puesto a caer de un burro a Cochi y a Lemus por ser dos maestros del fusilamiento de equipos ajenos y del copy/paste. De poner las antenas a cada ocasión que fuera digno de recabar información y de sacar petróleo de situaciones insospechadas. Pues Juan los emuló con astucia. Con el equipo en el horno se presentó en las dependencias de casa Uge a rematar la faena. Escogió a su víctima y se puso a darle palique. Su víctima, acostumbrada a charrar con quien sea en las dependencias del mencionado establecimiento, no vio venir la jugada. Es más, le desveló no sólo el equipo que tenía previsto presentar sino las posibles variaciones que podían acontecer. Con esos datos estoy seguro que Juan remató. La jugada ganadora incluía los 4 fantásticos (Zaka-Dumo-Jungels-Funci) y las perlas centroeuropeas Konrad & Hirt. La víctima fui yo, no lo vi venir. En las mismas dependencias traté de convencer a Dani de que se dejara de Gibbons y Marezcko e hiciera un equipo más convencional. No hizo caso y no le fue mal.

En la parte intermedia de la clasificación encontramos a Lemus, Abi, Ali y Nacho.
Lemus volvió a sus orígenes más primigenios. Como se ve azotado por otro tipo de efecto casa Uge pero en tierras mañas y no tiene tiempo de subir al Barranqué a pegar la oreja en la barra de los bares a ver qué perla caza para su equipo se dedicó a tirar de oficio y a montar el equipo como hacía antaño. El italiano reviejudo que tan pronto puede ser Nibali como Antonio Conte o Buffon. El jovenacho tipo Formolo o Iaquinta... el holandés al que al elegirlo lo sentencia para los restos y que esta vez fue Mollema pero podría haber sido Van der Vaart... y luego ya el cupo de minorías étnicas del Báltico. Esta vez fue Kangert (otra víctima del efecto Monfort) pero podría haber sido Navardauskas o Stombergas. No le hace ascos a nadie. Y el gabacho de turno al que también lo sentenció. Esta vez le tocó a Geniez. Raro es que no cogiera ningún eritreo, eso sí.

Kangert topándose con una asíntota vertical a la altura de la huevera
Abi, el nuevo Cochi. Coger cuatro del Movistar tendría que ser ilegal. Y más para alguien que jugando al warhammer siempre se ha caracterizado por no ser un culoduro. Aquí al revés, confiar en que ganara el Giro el FuncioNairo y que reportara jugosos puntos a todos sus coequipiers. Esa táctica está anticuada, Cochi nos arrasó de esa manera hace un par de años pero el señor de Velogames ya se encargó de modificar las reglas para que tamaño dislate no volviera a ocurrir. Al menos le puso al equipo un nombre cojonudo: Neumáticos Giorgia.

Ali. Antes molaba. Uno ve el equipo y se pregunta qué le ha pasado a este hombre. Rohan Dennis, Molard y Haas. Realmente en otros tiempos el AliFactor los hubiera encumbrado al olimpo de los dioses. Rohan hubiera ganado dos etapas y hubiera sido líder hasta la última semana, Molard se habría metido en el top10 luchando por la montaña y Haas hubiera sido una mosca cojonera en todas las etapas con escapadas. Pero Ali ya no tiene el poder de hacer buenos los ciclistas que elige, ese poder en todo caso lo tiene ahora David. En tiempos más recientes el AliFactor les hubiera hecho morder el polvo de manera bastante surrealista. Ahora ni lo uno ni lo otro, simplemente los anula.

Nacho, teniendo en cuenta que no podía poner ni a Zubeldia ni a Samu Sánchez, hizo un equipo bastante decente. Se la jugó al holandés que no era pero no llevaba malas cartas. Lo que pasa es que poner toda la ilusión en la dupla Firsanov-Foliforov con 26 puntos en su haber roza lo obsceno.Jugársela el año pasado cuando Firsanov venía con los depósitos cargados de queroseno después de su viaje interestelar por el giro del Trentino pues pase. Pero este año ya se veía que esos cohetes estaban esbafados.

El efecto Monfort
Todo corredor que se halle en la zona de influencia de la función asintótica denominada lim f(Monfort) = 16 será desplazado de la clasificación de muy diversas formas. El Universo conspirará para ello colocando motos de carabineri, señales de tráfico a la altura de la huevera o dramáticos blancazos en el devenir de los corredores.
Esta, en tiempos, verdad inmutable del Universo se ha visto perturbada durante la última semana de competición. Si bien en las dos primeras Landa, Thomas o Kangert pudieron dar fe de dicha ley porque se la encontraron de morros en su penoso transitar por carreteras italianas, la última semana contempló la subversión de los pilares que hasta ese momento sustentaban la civilización occidental tal y como la conocíamos.

Maxime XVI el Predecible, ese hombre cuadriculado donde los hubiera sometido sin remedio a la tiranía de una función límite asintótica desafió el orden universal establecido. En un tour de force jamás conocido por su parte consiguió terminar en la posición 13ª de la clasificación general tras coquetear seriamente con el top10. Una de dos, o se le ha abierto el mundo por fin y estamos ante el ascenso imparable de Maxime hacia la cima del ciclismo internacional o ha dado la vuelta al universo como si fuera un calcetín trayendo el Upside Down a este lado. Así pues cuidado con el Demogorgon que igual anda por ahí suelto.

Monfort en el upside down a punto de liberar al demogorgon
La parte baja de la clasificación la conforman Truli, Cochi, don Julio, Pedro y Javi.
El equipo de Truli empieza muy bien para irse descomponiendo como las tripas de Dumoulin. Segundo y tercero de la general, el Yates de turno y los dos italianos bregadores que pueden sacar una etapa y poco más. Un sprinter que no sube ni la rampa del garaje de su casa y otro italiano viejo como el gramen para rematar con Joseph Lloyd Dombrowski de todos los santos más conocido por sus experiencias nocturnas en los prostíbulos donde la organización tiene a bien hacerle dormir que por su desempeño en carrera. Quedó el 69 de la general y se enorgulleció de ello lo cual habla bien a las claras del tipo de ciclista con el que se jugó los cuartos Truli.

Cochi, más o menos el mismo equipo que Truli salvo que escogió a un sprinter con cara y ojos. A partir de ahí el drama. Se posiciona con fuerza para conseguir el gran premio Panini pero nada más. Sólo le faltó caer víctima del efecto Dennis. Confiemos en que para el Tour vuelva por sus fueros y recopile información de las más diversas formas ya sea con los mensajitos o los terceros grados en la barra de algún bar.

Julio apostó por una pareja de escaladores como Henao el pequeño y Firsanov que lo hundió en la miseria. El resto de potros sin ser malos no lo hicieron de manera espectacular. No escogió a su corredor fetiche, Vicioso. Seguro que este hecho le perjudicó. Para próximas ediciones de la buquiporra lo volverá a coger y además de ganar el premio de mejor aragonés nos pulirá algún premio más como en la última Vuelta.

Pedro. Teniendo al primero y al segundo de la general final, al Yates de turno y a Ti Llei ¿qué podía salir mal? Pues todo lo demás. Inenarrable lo de la pareja Didier-Bonnett yendo de la mano con Rojas. Cuando eliges a un tío cuyo nombre traduce el google como "Del Capó", muestras el equipo al resto y nadie conoce a "Del Capó" pues es normal. Cuando quitas el traductor y aparece "Bonnett" en su lugar y la gente sin saber quien carajo es ese tipo, sospecha. No has escogido muy bien.

Javi. Último. Lo tiene merecido. Por confiar en el funcionairismo, en un tipo con tan mala suerte como Krispis, en el landismo y el conformolismo-cloroformolismo, en el viscontegoismo y en un tipo como Zeits que va mandando a tomar por culo a los aficionados que se apretujan en las cunetas de los puertos. Y por llamar de manera gratuita "caramono" a la señora de Gallopin. Cualquier día bajará de las tierras fovanas a calzarnos un par de sopapos porque no hacemos más que darle leña via wasap con Ti Llei, con el matraco de Dennis, con RichiPorrrr, con su amado Gregorio (obsérvese como BMC engloba para este hombre todo lo bueno y lo malo encarnado como ciclista), con la vida moderna y con todo lo que sea motivo para ponerlo de mal café. Pero hasta entonces ahí queda eso.

Para Javi con amor

El efecto Dumoulin-Cochilin

Cochi ya marcó el camino hace tiempo de cómo debe ejecutarse una evacuación eficiente en plena ascensión. Los pormenores de dicha proeza no deben analizarse en esta blog pero los lectores que conocen los detalles coincidirán en que el ganador del Giro se marcó en plena ascensión al Umbrailpass un cochilín de campeonato. Una cosa es hacer un demaré o un sagan y parar a defecar en un establecimiento, caravana o cualquier sitio a resguardo que tenga un cagadero medianamente decente. Luego ya está hacer un schuster que es lo mismo pero sin puerta y sin papel pero eso ya vuelven a ser cuestiones que no atañen a la temática de la entrada. Pero cagar en tierra ante tal eventualidad sólo está al alcance de los más grandes, Dumo & Cochi. Esa parada no fue impedimento para alzarse con la victoria ante el antaño elegido para restituir el equilibrio de la Fuerza. El FuncioNairo, Anaquin-tana o cómo se le quiera llamar. Si Dumo fue eficiente cagando, Nairo se ha hecho eficiente atacando. Antes lo hacía en la base de los puertos y sin mirar atrás. A veces ganaba. Ahora lo hace de uvas a peras y con remilgos. A veces gana. Más o menos consigue lo mismo, se debe de cansar menos y como digo se ha hecho más eficiente. Dentro de veinte años la gente recordará cuando atacaba como si no hubiera mañana, de los ataques que se casca últimamente esperemos desterrarlos de la memoria lo antes posible para ocupar la mente con cosas más agradables.


El bueno de Tom pegó una cagada de libro subiendo Umbrailpass pero estuvo a punto de cagarla otra vez rompiendo de un codazo la piñata de la buena de Stefania. Por suerte la chica esquivó el golpe y se lo tomó muy bien

Clasificaciones secundarias virtuales

Gran premio Santo Thomas de Gendt
El participante con más seres exclusivos similares a nuestro estimado Tomaser es Pedro. Se le augura un gran porvenir en este aspecto dada su inclinación por elegir ciclistas que no los conocen ni en su casa a la hora de comer. Sin embargo por la calidad del fichaje efectuado ya que le hizo mucho más fácil la victoria hay que hacer mención de Juanito con su flamante checo Hirt.

Premio Timostar
De manera destacada encabeza la clasificación timofónica el bueno de Abizanda con cuatro compromisarios de las huestes de Alierta. Nada más que añadir. Usted sabrá.

Trofeo Panini
Enconada lucha por conseguir el trofeo patrocinado por La Scognamiglio por parte de la pareja Cochi&Truli. Por el momento Cochi se alza con la primera posición teniendo a cinco italianos en sus filas.

Anillo de Mordor
Un anillo para unirlos, dominarlos y someterlos a casi todos. Frai, Dani, Miguelito, Abi, Nacho, Cochi, Julio, Pedro y Javi. Todos con una elección de las oscuras tropas mordorianas Sky. Vender su ya de por si depauperada alma por dinero o una cena es tolerable hasta cierto punto. Ustedes sabrán.

Grand Prix Boulangerie
Dos grandes francófilos luchan de momento por alzarse con el premio de una napolitana en la boulangerie de Saint-Lary el día que tengan a bien cruzar la frontera. Se trata de Pedro y la Alimaña.

Certificado de españolía
Abizanda mata dos pájaros de un tiro y además de ser el más timofónico se postula como gran defensor de la amada patria de entre los irredentos antipatriotas que concurren en esta porra.

Premio Astaná
Descafeinado premio después de que Nibali abandonara la escuadra kazaja y el pobre Scarponi se nos fuera de este mundo. Sin embargo en consideración a estos dos caballeros y a la ilusión de Cochi por este equipo se ha de mantener el mencionado premio. Por el momento lo lideran Julio y Trell con dos elecciones astaniles.

Trofeo Espigado gerifalte centroeuropeo
Premio muy disputado entre los buquiporristas ya que todos han optado por alguna elección de esas extrañas tierras donde comen salsas de leche agria, jengibre a espuertas y cenan a la hora de la merienda. Con cinco espigados gerifaltes comando la clasificación por delante de Juan y Lemus que cuentan con cuatro centroeuropeos.

Gran premio Pupas
Otro premio muy repartido entre los widowmakers que pululan en la porra. Con cuatro, repito, cuatro bajas por barba en su equipo de nueve ciclistas lideran esta funesta clasificación Dani, Miguelito y Lemus de profesión extorsionadores profesionales. La nata del año de momento para el bueno de Kangert quien sufrió toda la virulencia del efecto Monfort en sus partes nobles.

Gran Trofeo Algarada del año
Como novedad para esta edición 2017 se propone este premio para aquel participante que se exprese de una manera más abyecta a la hora de intentar alzarse con la victoria. Se propone como candidatos a:

Héctor y su encomiable esfuerzo al intentar alcanzar el límite de mensajes sin leer en un grupo de wasap.
Frai por su enconada inquina hacia Ti Llei, jugarse una cena en relación al incuestionable rendimiento de ese hombre y encima perderla en el último momento de manera miserable.
Truli por ser el único que llegó a Milán con el nueve intacto y aún así quedar entre los cinco últimos. Tiene que ser un equipo bien malo para lograr tal heroicidad.

Accesits especiales para Pedro por elegir a "Del Capó" y a Javi por perpetrar semejante selección y encima, ya que la haces al menos que sirva de algo, quedar último.

Para la carrera esa que hacen en julio en Francia y que en tiempos molaba, más y mejor.




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